La uveítis es una enfermedad inflamatoria del ojo que, si no se trata a tiempo, puede provocar pérdida permanente de la visión. Esta afección afecta la úvea, una capa intermedia del ojo compuesta por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides.
Los síntomas suelen presentarse de forma repentina y progresar con rapidez. Entre las señales de advertencia más frecuentes se encuentran el enrojecimiento ocular, el dolor, la sensibilidad a la luz y la visión borrosa. En algunos casos puede afectar a ambos ojos y manifestarse en personas de cualquier edad, incluso en niños.
Las causas son diversas: infecciones, lesiones, efectos secundarios de medicamentos o enfermedades autoinmunitarias. Sin embargo, en muchos casos no se logra identificar un origen específico.
La uveítis puede clasificarse en anterior, intermedia, posterior o panuveítis, dependiendo de las zonas inflamadas. Todas, sin un manejo oportuno, pueden desencadenar complicaciones como edema macular, cataratas, glaucoma o daño al nervio óptico, afectando la visión de manera irreversible.
Por eso, es fundamental consultar al oftalmólogo ante cualquier molestia o alteración visual. Un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en la preservación de la vista.
En la Clínica Horus, contamos con especialistas y tecnología avanzada para la detección y tratamiento de enfermedades inflamatorias oculares como la uveítis, garantizando atención integral y oportuna a cada paciente.