Catarata

El lente cristalino es una estructura transparente localizada por detrás del iris, que sirve para enfocar los rayos de luz en la retina. Cuando este lente pierde algo de su transparencia, se le denomina catarata. Esta pérdida de claridad es frecuente y se desarrolla con la edad. También se pueden desarrollar cataratas por lesiones oculares e inflamaciones del ojo, drogas, enfermedades metabólicas como la diabetes, anomalías congénitas, etc. 

                                                           

¿Tengo cataratas? 


Inicialmente las cataratas pueden causar cambios que eviten en forma temporal la necesidad de anteojos para la lectura. Al avanzar la opacidad se va a hacer evidente el deterioro de la visión y la necesidad del tratamiento. Dos personas con el mismo tipo y madurez de catarata pueden experimentar grados distintos de dificultad dependiendo de su ocupación, actividades rutinarias y actitudes generales hacia su visión. En la medida en que la catarata se hace más densa (catarata madura), la pérdida de la visión se hace más evidente, en algunos casos incapacitando a la persona. En los casos muy avanzados de catarata, podrá notarse a simple vista ya que la pupila del ojo afectado cambia su color negro normal y se vuelve blanco amarillenta.

¿Cuál es el tratamiento? 


En los estados iniciales de una catarata, el tratamiento simplemente consiste en ajustar los anteojos. En la medida en que avanza, se considera la cirugía y se tomará una decisión conjunta por el cirujano y el paciente (y la familia). No hay necesidad de apresurarse para este tipo de cirugía a menos que se presente una complicación (hipermadurez, glaucoma secundario etc.) Sin embargo la catarata congénita si requiere una intervención temprana. En la gran mayoría de los casos la cirugía se hace bajo anestesia local y en forma ambulatoria. Se pueden utilizar varios procedimientos quirúrgicos dependiendo de las preferencias del cirujano y la naturaleza de la catarata. 

Esta cirugía se puede hacer ya sea por técnica convencional o por facoemulsificación que es una técnica quirúrgica que permite por ultrasonido deshacer la catarata y extrerla a través de una incisión muy pequeña, que inclusive no requiere puntos. Este método permite una recuperación en un tiempo mucho más corto. En ningún caso, y contrariamente a las creencias populares se utiliza solo el rayo láser.

                                                   

En la mayoría de los casos se introduce un lente intraocular permanente. Este lente le devuelve al ojo el poder de enfoque que tenía con el lente natural. Hay casos en los cuales no se puede colocar este lente y por lo tanto hay que restaurar la visión mediante el uso de un lente de contacto o de anteojos.

                                                   

La cirugía de catarata ha evolucionado hasta convertirse en una de las cirugías con resultados más satisfactorios. Si no hay una enfermedad ocular preexistente significativa, la cirugía tendrá más de un 95% de probabilidades de éxito. Por supuesto que pueden ocurrir complicaciones en algunos casos, pero la mayoría se pueden tratar con buenos resultados. El cuidado post-operatorio implica el uso de gotas para los ojos durante varias semanas y controles por parte del médico oftalmólogo. Dependiendo del método utilizado por el cirujano, las actividades se restringen un poco por un período variable de tiempo.

Una catarata secundaria es el desarrollo de una “cápsula posterior opaca”. En cualquier momento después de una cirugía satisfactoria de catarata, la cápsula que se dejó en el ojo puede desarrollar una opacidad ocasionando síntomas parecidos a los de catarata original. Esto se puede corregir fácilmente con el Láser Yag en un tratamiento corto e indoloro y ambulatorio. La energía del láser se enfoca en la membrana opaca y con unos pulsos de energía se crea una apertura que puede restaurar la visión.

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